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jueves, 19 de julio de 2018

No lo digas!

Cumplo por estas horas un año desde la primera entrada de éste blog y como no podía ser de otra manera lo voy a celebrar escribiendo, porque un año después sigo con ganas de hacerlo y aún quedan cosas sobre las que escribir.

Un tema que tenía pendiente era sobre las cosas que nos dicen a los infértiles y que NO deberían decirnos. Esas que, en su gran mayoría, el que las dice tiene la mejor de las intenciones aunque terminen generando el efecto contrario. Esas que, además, se dicen sin pensar, sin información, sin tacto, sin empatía. Ejemplos hay miles y estoy muy seguro que alguna que otra no estará en la lista así que los invito a hacer un post colaborativo también. Me dicen qué falta y lo agrego sin problemas. 

Cuando se trata de llegar al embarazo, casi todo el mundo cree saber qué se debe hacer, a saber:


Clásico de clásicos!

Como un River-Boca o un Madrid-Barcelona, el clásico de clásicos es… si si, el que ya todos sabemos! “Te tenés que relajar” La magia más absoluta, la solución contra la que la medicina más avanzada jamás va a poder: las vacaciones o la escapada más relajantes del universo hacen que haya embarazo. Increíble pero real.

Siempre existirá la historia del “hermano de una amiga de un compañero de trabajo” o similar que no podía quedar y lo logró, relajación mediante, eso sí. El asunto quedará zanjado si se deja de pensar en él y mejor nos dedicamos a pensar en un buen viaje. Como en toda regla no escrita, hay excepciones que la confirman por lo que contribuyen a que éste argumento sea el número uno del ranking.


Hablando más seriamente, creo que esto de la relajación tiene que ver con que el hecho de concebir un hijo debería ser algo relajado, sin contratiempos, hasta sin pensarlo demasiado. Y qué mejor, entonces, que hacerle la cartita a la cigüeña en una posada al lado del mar en Brasil o en el Caribe.

Ojalá fuera tan fácil señores/as! Si de relajarse y viajar dependiera el tan mentado “turismo reproductivo” sería otra cosa no?


Dios o el destino o viceversa (o ambos!)

“Quizás Dios tiene otra cosa pensada para vos, algo mejor” Bueno, bueno, bueno, si tiene algo mejor pensado que me lo vaya comunicando pero mientras tanto lo que quisiera es un hijo y, si fuera posible, sin tener que renegar demasiado. Vamos Dios (o la deidad o religión que sea)!! Yo tengo un deseo más o menos concreto, si además se te ocurre otra cosa, veremos J

Tampoco digan que Dios nos va a ayudar o similares. Nos ayudarán la ciencia y, al que le sirva y crea, lo ayudará rezar por supuesto.

La otra frase similar es “quizás tu destino sea no tener hijos” Parecerá increíble pero existe gente que la puede decir sin ponerse colorado. Y aclaro, puede ser que de no conseguirlo uno mismo asuma ese “destino” pero de ahí a que haya alguien que se lo diga a un infértil es injustificable y cruel, por supuesto.

También podemos incluir aquí “Llegará cuando tenga que llegar”. Y si, de frases hechas está lleno el mundo! O quizás suceda también que no llegue, como en mi caso. Todos tenemos la certeza hasta que ya no la tenemos.


¿No pensaron en adoptar?

Y… no. Son muy pocas las parejas que quieren adoptar antes de agotar hasta la última instancia de tratamientos de reproducción. Por supuesto que hay personas que lo deciden antes, aún antes de saber que tienen un problema de reproducción, pero son los menos.

Asi que no, la mayoría no lo piensa ni remotamente mientras haya opciones con sus propias armas.

Además, hay  casi un mito según el cual adoptar es tan fácil como ir a un hogar, tomar un niño a elección (preferentemente menor a un año) y salir por la puerta felices. Y les puedo asegurar que a un año también de habernos anotado para adoptar el camino está lejos de ser un lecho de rosas.


La consejera

Supongo que éste ítem se da entre mujeres solamente. Los hombres hablamos tan poco del tema que ni a aconsejar llegamos. La consejera que al enterarse de la infertilidad de amiga o pariente enseguida recuerda que tenía una conocida que no podía embarazarse e hizo tal o cual cosa, como si la solución fuera exactamente idéntica para todas. Ojala pero no!

Aquí interviene la liviandad de cerebro y rapidez de lengua de la consejera en cuestión que con tal de “apoyar” o “levantar el ánimo” o “minimizar el problema” echa mano de aquel caso del que se enteró y, obviamente, jamás supo mayores detalles tanto de diagnóstico como de solución. Total, si resulta se lleva los laureles del buen consejo.

Es necesario el acompañamiento y las palabras pero antes de opinar mejor informarse para poder ser útil. Muchas veces el silencio es salud.


Eres joven

Si de ser joven se tratara en lugar de hacer tratamientos estaríamos todos buscando la fuente de la eterna juventud. El problema de reproducción puede estar ahí a los 20, a los 30 y más tarde también. La diferencia es que la mayoría llega un poco tarde al diagnóstico y termina corriendo contra el reloj. Pero el argumento de que “eres joven” no le arreglará a nadie su problema reproductivo. Para lo único que puede servir es para verse un poco mejor al espejo quizás pero no es ningún consuelo. Por el contrario, ésa frase parece que pusiera a las agujas del reloj a andar más rápido, con toda la carga que el tiempo significa para nosotros.


Las noticias

No dejo de sentirme culpable cuando me siento mal con un embarazo cercano. Culpable por tener bronca, por recordar otra vez que para casi todo el mundo es fácil, por la tristeza que provoca. Todos tenemos el mismo sentimiento inevitablemente.

La buena noticia siempre se dice en voz alta, se comunica en las redes como corresponde y todos contentos.

Son pocos los que hacen uso de un cierto tacto para cuidar al que la pasa mal ante las buenas nuevas. Por eso es que muchos elegimos el aislamiento como ya escribí hace mucho titulando “El círculo cerrado”. No parece ser lo más sano pero hay días que no se soporta y sólo los que están en la lucha lo entenderán. No quiero saber de embarazos, ni bebés nuevos y menos que la recién nacida del trabajo lleve el mismo nombre que quería yo si hubiera tenido una hija.

Ojo, tampoco se trata de tenerle lástima al infértil. Se trata de tacto y empatía, cuidarlo un poco entendiendo que las noticias pueden golpear aunque mostremos una sonrisa más falsa y extraña que la de la Mona Lisa.


No es para tanto, hay cosas peores

Aquí y ahora, esto de la infertilidad es lo peor que puede pasar. Seguro antes o después uno pueda observar el problema con otra capacidad de análisis o los sentimientos que le provoque sean menores pero en el mientras tanto, en el momento de darle lucha, es lo peor que puede pasar. Simple, nadie tiene la medida del dolor de los demás.


“Comprate un perro” o “tiene el perro como si fuera el hijo”

Jamás de los jamases un animal podría reemplazar un hijo. Proponer criar una mascota que reemplace la crianza del hijo que no se tiene es una estupidez. Amo los animales y sé todo lo que me dan los que tengo en casa pero no reemplazan lo otro. En ambos casos es amor, pero bien distintos, en cuanto a lo que podemos darles a ellos como lo que ellos pueden darnos.


Infértil, no impotente ni poco hombre

Dejé para el final lo exclusivamente referido a los hombres. Tuve la “fortuna” de no haber escuchado a nadie decirme cosas que mejor no hubieran dicho. Pero en éste tiempo pude leer algunos “argumentos” que los hombres suelen soltar livianamente para referirse a otro que sufre infertilidad. Y no es casual que la mayoría relacione directamente la imposibilidad de tener hijos con algún problema de índole sexual. Así, muchos creen que el infértil “no tiene erecciones” (por decirlo de manera amable), que “no le gustan las mujeres”. Otros, sementales modelo siglo XIX o XX, se ofrecen como solución postulándose como “aportante” de aquello que al infértil le falla o le falta. Esto último me cuesta creer que alguien pueda decirlo o siquiera pensarlo pero es como con las brujas, que las hay, las hay.

Supe decirlo en otro post, los hombres suelen tomar más para la broma éstos temas. Por eso mismo es que se calla, por el temor al chiste fácil o a la burla disfrazada de frase buena onda. Quizás hasta nos falte seriedad para los temas importantes como ser infértil porque nos provoca miedo, el miedo paraliza y en el apuro sale decir cualquier cosa.


Se hizo eterno el post y seguro quedan frases por citar. Esto me gustaría que llegue a los fértiles, a los que no tienen problemas o a los que aún ni intentaron tener hijos. A familiares y amigos de infértiles. Para que todos sepan las cosas que no está bueno escuchar y la próxima vez que quieran decir algo a alguien con infertilidad se tomen unos preciosos segundos para luego ayudar y acompañar sin provocar más dolor o ganarse un merecido… adiós!

2 comentarios:

  1. Lo mejor que lei hasta el momento. Sumamente identificada!!! Gracias !

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    1. Hola! Gracias a vos por leer y tus comentarios. Mucha suerte!

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