Páginas

miércoles, 20 de diciembre de 2017

El infertil enojado (lo que no quisiera ser)

Mis escritos suelen ser bastante personales porque, al fin y al cabo, la idea es soltar todo eso que rodea al ser infértil y contar cómo lo viví, como lo vivo aún hoy. Ya sabemos que siempre seremos infértiles, es una marca que no se borra aunque consigamos ser padres.
Hablando más que nunca de mí, debo decir que siempre fui alguien más bien serio, tímido, para adentro. Pero cuando me hacía cercano de alguien era bien distinto, siempre con un chiste a mano, una charla, algún consejo. Soy casi un cultor de lo que me dijo alguna vez un profesor en la secundaria: "los amigos se cuentan con los dedos de una mano... y sobran"
Todo eso que era se lo fue llevando primero la infertilidad y luego la maldita ansiedad y sus sintomas. A estas alturas vengo pensando que el blog debería llamarse "El hombre infértil y ansioso" 😁
Este año hablando con mi psico llegamos a un punto en que me preguntó "¿con que estás enojado?" Y yo, que ya lo vengo teniendo claro hace un tiempo, contesté sin dudas: "Enojado con todo, con la vida"
Asi es, ése soy yo, estoy enojado y no logro salir de ése estado. Yo, como decía, era un tipo serio, no enojado. Tengo a mano en mi celular una foto de mi cumpleaños de éste año, tomada por sorpresa, a la que veo de vez en cuando porque me resulta increíble tener ésa cara de enojo.
¿Qué o quienes son los destinatarios de mi enojo? Tantas cosas: yo, la infertilidad, Dios, los centros de de infertilidad (todavía les debo una entrada...), los que no nos entienden, los que no nos preguntan aunque saben, con la soledad aunque seamos dos, con todo, con el día y la noche.
A veces éso se calma, en los brazos de mi mujer, en las charlas con alguien de la familia, cuando miro a alguno de mis perros mover la cola al verme, cuando suena algún tema que me lleva a momentos más felices, cuando me pierdo en los mares de Netflix y al menos me olvido.
Y el enojo vuelve cuando veo malas noticias en las redes. Y se calma cuando hay positivos. Pero a veces quiero cerrar todas las redes de una puta vez y tirar usuarios y claves al infierno. Por si no lo saben las redes están haciendo estragos en personas ansiosas como quien escribe.
Quiero llegar a decir que es necesario encontrarnos con lo que fuimos, quiero al menos sólo ser serio y tener cara de pocos amigos 😆
¿Lo que fuimos en algún momento todos saben qué es? Fuimos personas normales que iban a ser padres y punto. Fácil, como todos, palo y a la bolsa. No deberíamos dejar que la infertilidad nos defina como personas, aunque nos atraviese para siempre somos otras cosas. Sé que lo escribo más con anhelo que con convencimiento porque sé que es dificilisimo ser otra cosa cuando te toca ésta mierda.
Yo, por ejemplo, disfrutaba cosas que ya no. En las fiestas de fin de año era algo así como el alma de la fiesta familiar, siempre con la última música sonando, siempre preparando la bebida para el brindis y para después. Eso comenzó a perderse con la infertilidad y siguió con la ansiedad derivada de no poder lograrlo.
Quiero decirle a mi yo que no quiero estar más enojado, es casi una declaración antes de terminar el año. No creo mucho en las vueltas de página de un año a otro porque, en general, es sólo cambiar la hoja del almanaque pero espero cambiar ése sentimiento. Perdón a los que se tomaron unos minutos para leer ésta entrada bastante cargada de malas ondas.Ojala que seamos pocos los infértiles enojados, no es un buen compañero.
Quizás sea la última entrada (en la que esté enojado con la vida)

3 comentarios:

  1. Hola Compañero, aunque te conozco de hace poco tiempo y nunca sufrí ansiedad tal y como la describes ( supongo que ansiedad pasajera sí como todos ;)) siento que te entiendo perfectamente, y que es bastante normal y hasta diría lógico que te sientas así, enfadado con todo, yo me siento señalada, como si al andar por la calle una flecha enorme me señalase indicando que soy estéril, tal y como dicen los informes de cada médico que me ve, y se me olvida que no solo soy eso, sino que esa es sólo una parte, pero es un trabajo mental duro volver a poner ese aspecto al lado del resto, al mismo nivel y que no destaque...no sé por qué nos ha tocado vivir esto, pero supongo que no hay nadie libre de problemas, y este es el nuestro, mucho ánimo con ese propósito de año nuevo, mi novio siempre me dice que aunque no me apetezca sonría, que eso descoloca a la cabeza y resta enfado mental...
    Te mando fuerza, que es lo que nos mandamos los de nuestra especie ;)

    ResponderEliminar
  2. Hola Pau! tu novio tiene la razon y a veces lo practico aunque es dificil. De hecho, al final de cada audio de meditación siempre cierra con el ejercicio de sonreir, asi que debe ser verdad.
    Muchas gracias por tus palabras, no le deseo a nadie éste tema de la ansiedad, es un sin vivir. Lo bueno es que sé que son sintomas que pasan pero en el momento que se presentan no es nada agradable.
    Gracias por las fuerzas :)

    ResponderEliminar
  3. Me ha conmovido mucho tu escrito.
    Creo que uno de los daños colaterales más inesperados de la infertilidad es que perdemos a la gran mayoría de amigos, no por falta de interés sinó por las prioridades de la vida, ahora muy diferentes para los que son padres.
    Si a eso añadimos el dolor que experimentamos y la falta de reconocimiento social de nuestro duelo, resulta un cóctel explosivo.
    Hay que ser lo máximo de amables con nosotros mismos.
    Un abrazo

    ResponderEliminar