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La gestación subrogada y un agradecimiento

Si hay algo que aprendí en estos largos años buscando tener hijos (propios o como ahora, por adopción) es a modificar creencias, a entender cuestiones que de otra manera no lo hubiera hecho. Cada tanto leo eso que dice que las malas experiencias, las cosas malas, dejan enseñanzas. A la fuerza claro, pero las dejan, y se puede sacar de ellas cosas positivas. Me propongo entonces decir que estoy muy a favor de la gestación subrogada y ojalá en breve sea legal en Argentina aunque ya distintos juzgados del país permiten anotar como propios a los hijos nacidos bajo ésta modalidad, aún sin ley que lo respalde. También digo que, lamentablemente, hay mucha gente famosa hoy en día que han llevado a frivolizar ésta forma de ser padres. Muchos sin quererlo, pero otros mostrándola de tal manera que el resto de la gente que no entiende del tema termina condenándola. Famosos que “sponsorizan” desde el minuto cero toda...

Morir un poco

Todos los que atravesamos éste problema de la infertilidad terminamos aprendiendo mucho, ya lo supe decir. Aun así, creo que todos hubiéramos preferido ser unos perfectos ignorantes de temas de reproducción asistida y ser felices padres ignorantes de taaaaanta y tan detallada información sobre cómo tener un bebé o al menos intentarlo. Iba a escribir “o al menos morir en el intento” pero suena muy fuerte, aunque no le hubiera venido mal al tema sobre el que quiero escribir hoy. Para entrar en detalles, desde fines del año pasado asisto casi mensualmente a un especialista en osteopatía. Para el que no sepa de qué se trata la verdad que no sabría describirlo exactamente, es una mezcla de kinesiología con fisioterapia, trabajan puntos específicos del cuerpo con las manos y la verdad que es bastante beneficioso. En la última visita allí, me tocó en suerte que me atienda el dueño del centro, que antes de poner manos a la obra se tomó media hora para charlar. Yo llegué allí buscando solu...

Demasiada realidad (volver a soñar)

Esto escribí el 8 de Marzo en el transporte de vuelta a casa. Siempre fue para mi un momento de relajación, de mirar la gente desde la ventanilla, muchas veces de mirar sin ver. Pero muchas otras de tomar una foto de un instante de alguien, imaginarme su historia, sus alegrías y sus penas. Pero lo que haré ahora mismo es contar la serie de situaciones que me pasaron hace minutos, en el camino que va desde la puerta de salida del trabajo hasta la misma puerta del colectivo. Hago 10 metros sintiendo el aire en la cara luego del encierro en la oficina y me interrumpe el paso un papá que quizás habia dejado a su esposa en la marcha del día de la mujer y él se quedó a cargo de los niños. Un hijo de la mano y otro en el cochecito. Les juro que ése hubiera sido yo, tal cual, la misma actitud, las mismas ganas. Fueron dos segundos de un espejo donde vi al yo que siempre imagine y no pude ser. 20 metros mas allá, dos veinteañer...

Después de ver Coco...

Ni una lágrima. Vi LA película del momento (gracias a maneras non sanctas ja) una semana antes de verla en el cine, en 3D. Es decir, la vi dos veces en 7 días pero la primera vez, la que supuestamente debería emocionar más porque cuenta a su favor con el factor sorpresa, no lloré. Apenas un poco de emoción pero cero lágrimas. Así que antes de la segunda oportunidad estuve algunos días preguntándome cómo, si toooodo el mundo contaba que salió llorando a mares luego de verla, a mí no me había emocionado tanto. Yo, que me emocioné con Wall-E y con Ratatouille, con Coco nada. En la abuela Coco podía ver tranquilamente a mi abuela que murió hace un par de años, las mismas arrugas, las mismas canas. Incluso, las mismas equivocaciones a la hora de nombrar a su nieto! Somos 9 nietos pero sólo 3 varones y aun así se confundía seguido. Ni hablar si sumábamos a los bisnietos (yo por suerte le ahorré una confusión más, los “beneficios” del infértil) También podía ver algunas cosas ...

Mi paso por los Centros de Reproducción Asistida

Muchos saben ya, si han leído el blog con regularidad y no sufren de algún problema de memoria (puede suceder) que los tratamientos los hicimos en dos centros de fertilización asistida distintos, MUY distintos. Antes de entrar en detalles, se sabe que mucho dependerá del resultado obtenido lo que podamos opinar o sentir respecto de un lugar. Dicho esto, vamos con el primer lugar. Llegamos allí porque mi amigo más cercano hizo tratamiento y a la primera, embarazo. Un éxito! Que ingenuos e ilusos somos todos los infértiles cuando recién empezamos, creer que íbamos a  tener el mismo resultado si acudíamos al mismo lugar. Parece tan tonto visto a la distancia. Volviendo a los tiempos de la ilusión, sacamos turno al azar, sin pedir un doctor en particular y ¿cuál nos tocó? Sí señor, el “dueño”, el mismísimo “the boss”. Para comenzar era perfecto, la sensaci...

Vicios, golpes, comidas y demás razones del infértil

Siempre en webs de diarios o revistas aparece algún informe sobre (in)fertilidad y los que no están en el tema, seguro pasan de largo, no sea cosa de tentar a la mala suerte leyendo ésas cosas que no son para mí (pensará el veinte/treintañero) Pero nosotros, infértiles, entramos a cuanto informe circule por la web, sin reparar en la seriedad o no de los informes o estadísticas que plantee. Si habremos leído barbaridades que podríamos refutar desde el título hasta el punto final. Y nunca falta el informe que titula “Los 5 motivos de la infertilidad masculina”. Aunque también hay notas de los 7 motivos, de los 9, 10 o la cantidad que el autor en cuestión haya podido consultar, certificar o… inventar. Porque convengamos que hay 4 o 5 motivos que los conocemos todos pero después es cuando alguno se pone creativo y empieza a inventar para desgracia de lectores e hipocondríacos. Recuerdo la primera vez en el laboratorio para mi primer espermograma. Fui a informarme y salí informadísimo po...

El infertil enojado (lo que no quisiera ser)

Mis escritos suelen ser bastante personales porque, al fin y al cabo, la idea es soltar todo eso que rodea al ser infértil y contar cómo lo viví, como lo vivo aún hoy. Ya sabemos que siempre seremos infértiles, es una marca que no se borra aunque consigamos ser padres. Hablando más que nunca de mí, debo decir que siempre fui alguien más bien serio, tímido, para adentro. Pero cuando me hacía cercano de alguien era bien distinto, siempre con un chiste a mano, una charla, algún consejo. Soy casi un cultor de lo que me dijo alguna vez un profesor en la secundaria: "los amigos se cuentan con los dedos de una mano... y sobran" Todo eso que era se lo fue llevando primero la infertilidad y luego la maldita ansiedad y sus sintomas. A estas alturas vengo pensando que el blog debería llamarse "El hombre infértil y ansioso" 😁 Este año hablando con mi psico llegamos a un punto en que me preguntó "¿con que estás enojado?" Y yo, que ya lo vengo teniendo claro hace un...